Rebeldía triste

La rebeldía triste es una combinación proporcionada de ira y tristeza.

Cuando no se cumplen tus planes, se puede deber a injusticias o pérdidas. Saber distinguir unas de otras es fundamental para activar y desactivar las emociones más adecuadas para cada caso.

Arancha Merino ha tenido la amabilidad de permitir que pueda compartir contigo una serie de materiales que me ha facilitado. Así que lo primero es dejarte sus referencias por si quieres ampliar la información con ella:

En este post, te voy a poner primero las referencias que me ha facilitado Arancha y desarrollaré luego una reflexión teniendo en cuenta que, en el test que me facilitó, salió que mi emoción dominante es la ira.

 

Vídeo

Además de la ira y la tristeza, hay cuatro emociones más que conviene que conozcas:

 

Vídeo de Arancha Merino vía Jorge Jiménez

 

Si tu emoción dominante no es la ira, tal vez, afrontes las adversidades de la vida de otra forma. Te sugiero que te des una vuelta por la web de Arancha o que te pongas en contacto con ella.

 

Rebeldía (ira)

Es la emoción que te pone en acción y te hace reaccionar cuando detectas una mentira, abuso, traición, engaño o manipulación. Existe para hacer JUSTICIA en tu vida. La reacción que propone esta emoción está lejos del insulto, la agresividad o la violencia.

Propone decir: ASÍ NO y ASÍ SÍ con firmeza tranquila. Si tu amigo te miente, o tu jefe te manipula, no te puedes callar, has de hacer algo. Decir lo que no te gusta e indicar lo que sí estás dispuesto a aceptar.

  • Si desconectas la rabia, pierdes energía y vitalidad. Tragarás abusos y manipulaciones sintiéndote culpable.
  • Si inflas la rabia, verás injusticias por doquier, buscarás culpables y serás un resentido. Actuarás sin pensar.

 

Tristeza

Es la emoción que te hace pensar cuando hay algún problema o conflicto que resolver. Cualquier pérdida entra en este ámbito. Existe para nuestro DESARROLLO porque nos permite aprender de los errores, mejorar y evolucionar.

Es la emoción que acepta las pérdidas, se hace responsable de ellas y piensa, reflexiona y analiza para encontrar soluciones que te hagan sentir mejor.

Si pierdes los datos del móvil, un avión, salud o una expectativa, párate, toma conciencia y piensa qué hacer. Nunca reacciones con rabia que desgastará gran cantidad de energía.

  • Si desconectas la tristeza, no te responsabilizas de tus problemas. Esperas que alguien los resuelva o culpas a otro de un conflicto tuyo. Pero el problema seguirá estando en tu vida. No resuelves.
  • Si inflas la tristeza, verás y anticiparás pérdidas preocupándote y pensando en resolver algo que posiblemente nunca llegue a ocurrir.

 

Reflexión

Hasta aquí, el material que me ha facilitado Arancha. Solo me he tomado la licencia literaria de cambiar el término ira por el de rebeldía porque me es más afín. Te recuerdo que, en tu caso, la combinación de emociones ante las adversidades puede ser distinta.

Comparando el material antes mencionado, el problema principal ante una adversidad es distribuir muy bien el tiempo entre acción y reflexión. A nadie se le escapa que estamos en una época de cambio de paradigmas y lo que valía para el siglo XX puede que no sirva para el XXI.

 

Hay que distinguir las injusticias de las pérdidas. - comparte       

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No sé si en clave de humor, leí una vez la siguiente diferencia:

  • Estrategia es hacer lo que tienes que hacer cuando no tienes nada que hacer.
  • Táctica es lo que tienes que hacer cuando tienes algo que hacer.

Aunque en este blog, tengo publicado la acción como estrategia.

Corre un tiempo nuevo en donde las previsiones de futuro son cada vez más inciertas debido a la desigual distribución de la riqueza que se puede considerar como una injusticia.

Por otro lado, nunca ha habido tal cantidad de medios al alcance de la mano; aunque la injusticia del párrafo anterior hace que no estén disponibles para todo el mundo. Pero muchos proyectos no fallan por falta de medios, sino por falta de habilidades.

Una habilidad tiene unas reglas de juego muy determinadas. Entre ellas, la necesidad de un número determinado de repeticiones para llegar a dominarla. Y tiempo es precisamente lo que no estamos dispuestos a invertir… lo queremos todo y lo queremos ya.

Estando así las cosas, todo parecería un callejón sin salida. Personalmente, no veo más solución que la imaginación. Y gracias a ella, publiqué una vez los agujeros de ratón.

 

Comentarios

Quiero agradecer a Arancha Merino la documentación que me ha facilitado. Tal vez, el final de este post no era el que pensabas. Pero me da la sensación de que la imaginación, que tanto nos gusta en los niños pequeños, no creemos que sea algo serio para los adultos.

Sin embargo, cada vez veo más claro que va a ser más que necesaria en los tiempos que corren.

Me gustaría conocer tu opinión en la zona de comentarios.

 

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